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El poder de tus acciones: ¿Cómo tomar control de tu vida?

Introducción:

¡Saludos líderes! les habla Jaime Rubiel. En esta oportunidad quiero ayudarlos a tomar el control de su vida, a entender el poder de tus acciones y descubrir lo trascendental de lo que haces.

¡No basta con ser bueno cuando naciste para ser GRANDIOSO!

Créeme cuando te digo que estas son las bases para poder tener una vida plena y productiva. De nada sirve triunfar económicamente si descuidas tu vida personal. Es por esto que te explicaré desde la NEUROCIENCIA cómo manejar TODOS los aspectos de tu vida. 

Si no entiendes cómo funcionas, ¿Cómo carajo vas a tomar el control de tu vida?

Desde la primera oración quiero dejarte con una idea clave: tus acciones son las que determinan tu legado sobre la tierra.

Lo que hacemos no solo determina cómo nos va a ir en la vida, sino que tienen un impacto trascendental. Por ejemplo, sabemos quién es Charles Darwin porque un día viajó a las Islas Galápagos, hizo varias observaciones y escribió la teoría de la evolución. Si te das cuenta todo lo que acabas de leer está compuesto por verbos: viajar, observar, escribir.

Teniendo en cuenta lo anterior, y aunque podría sonar ridículo, la mayoría de los seres humanos no entiende el impacto trascendental de sus acciones. Tal vez la perspectiva que acabo de mostrarte pueda dar más claridad al respecto.

Pero ¿Cómo es que los humanos llegamos a la fase de acción? a lo que se entiende como el comportamiento. A continuación te explicó

¿Cómo funciona la toma de acciones?

Primero, hay que asociar el cerebro con todo el sistema nervioso. El sistema nervioso es el cableado que une a todo el cuerpo con el cerebro, tu piel, tus órganos, tus músculos, lleva información al cerebro y después transmite las órdenes a todos los órganos y partes del cuerpo. De aquí podemos derivar la primera conclusión importante: lo que pase en el cerebro afecta a TODO EL CUERPO.

Segundo, teniendo claro esto voy a explicar cómo funciona esta interacción.

Los cinco pasos del cerebro:

1. Las sensaciones:

Estas se refieren a todo lo que entra en contacto con nosotros a través de los sentidos: tacto, gusto, olfato, vista y oído. Esta información es producida por el ambiente y, por lo tanto, no es controlable por nosotros.

2. La percepción:

Esta actúa como un reflector diseñado para enfocar partes específicas de un escenario. En este momento, puede que tus pies estén en contacto con tu calzado o con el piso, y no lo hubieras notado hasta esta mención. Así, yo puedo decidir de forma deliberada a que le ¨presto atención. Esto quiere decir que puedo controlar mi percepción.

3. Sentimientos:

La mejor forma de describir los sentimientos es: juicio de valor. Son la carga emocional que le ponemos a estas sensaciones que percibimos. Esto está moldeado por nuestra cultura, educación e historia. Por ejemplo, en Latinoamérica es normal que alguien conteste una llamada en un bus, mientras que en Japón es considerada una falta grave de respeto. Por lo tanto, la carga emocional que le demos a algo está moldeada por nuestro sistema de creencias.

4. Pensamiento:

Es el momento en que mezclamos lo que percibimos, sentimos, es decir el presente, junto con lo que hemos experimentado en el pasado y decidimos el curso de acción para el futuro. Es la parte de este sistema en donde se procesan los datos y se toman decisiones; estos son los pensamientos deliberados.

También existen los pensamientos reflexivos, los cuales no controlo. Son como ventanas emergentes que aparecen cuando estamos navegando en Internet; el cerebro está produciendo estas ventanas todo el tiempo. Aquí es bueno reflexionar ¿De dónde salen estos pensamientos emergentes?

Claramente ambos tipos provienen de la materia prima con la que alimentamos nuestro cerebro. Por eso ¡mucho ojo con lo que lees, escuchas y ves!

Contenido como este es del que vale la pena alimentar TU cerebro, así que entra a mi canal de YouTube para más información.

 

5. Comportamiento/acciones:

Recojo las sensaciones, les prestó atención a través de la percepción, le doy una carga de emocional con los sentimientos, pienso y luego, actuó. Como quedó claro al principio, esta es la parte más importante de todo el sistema.

Así, tus acciones, lo que haces, son lo que van a determinar tu legado sobre la tierra. ERES LO QUE HACES. Y esto no solo define quién eres hoy, sino cómo vas a ser recordado para la posteridad.

Del mismo modo que con Darwin, hoy conocemos a Beethoven gracias a sus canciones preciosas que han trascendido en el tiempo y sabemos quién fue Newton porque descubrió la ley de la gravedad. Fueron sus acciones las que determinaron su legado.

En los siguientes artículos que publicaré en este blog, te vas a dar cuenta cada vez más de la importancia trascendental de las acciones. Todo lo que discutimos anteriormente: nuestros pensamientos, sentimientos y percepción están ahí con un solo objetivo; decidir si actuamos o no al respecto. De esta forma construimos nuestro comportamiento.

Finalmente, el hecho de que a través de los pensamientos procesamos el pasado, el presente y el futuro nos permite desarrollar comportamientos que no solo sean beneficiosos en el presente, sino que también en el futuro.

Tipos de acciones:

Tenemos dos tipos de acciones: las automáticas y las deliberadas. Por ejemplo, una vez que aprendes a caminar ya no ¨piensas¨ cómo hacerlo, sino que se convierte en un movimiento casi automático. Así, tal vez estás en una excursión en donde debes reflexionar y tomar patrones de caminata, incluso puede que tengas que saltar para sortear obstáculos.

Ahora, un ejemplo más complejo ¿cómo logramos controlar nuestras acciones cuando alguien ha sido grosero con nosotros? Seguramente, vas a sentir algo de agitación y estrés, pero la parte que maneja tu cerebro, es decir, la frontal, está segregando sustancias que permiten suprimir estos impulsos.

La zona frontal del cerebro se va desarrollando con el tiempo, podríamos llamarlo MADUREZ, aquella que se va a alcanzando en su plenitud alrededor de los 22 a 25 años. Por eso a un niño le cuesta trabajo controlar sus movimientos e impulsos, ven algo apetitoso al llegar a una casa ajena y es muy probable que lo tomen para comérselo.

Teniendo en cuenta lo anterior, la impulsividad es una señal de que una persona no ha desarrollado lo suficiente la parte frontal de su cerebro. Una de las maneras en que podemos afectar este desarrollo es el licor, por lo cual es fácil entender el por qué las personas se levantan arrepentidas de lo que pasó durante su borrachera.

Recordemos lo discutido hasta el momento, primero, recibimos los estímulos; luego, los percibimos; nos sentimos de cierta manera acerca de ellos y, por último, llega nuestra decisión, nuestro comportamiento.

Finalmente, todo el sistema tiene por objetivo último la acción. También se trata de conectar con el mundo exterior y con nuestro mundo interior, para luego llevar una respuesta nuevamente al exterior. Esto es la base de nuestra existencia, ¿Ya ves por qué es tan importante saberlo?

El sistema de toma de acciones también funciona al revés

Como vimos las acciones son controlables y son la parte más importante del sistema. Pues bien, como leíste en el título, el sistema también funciona al revés, y de hecho lo hace todo el tiempo, sin que lo notemos. Tomamos acciones que pueden modificar nuestros pensamientos, sentimientos y cambiar la forma en que percibimos el mundo.

En ese orden de ideas, ¿qué son los hábitos si no un cúmulo de acciones? En pocas palabras, los hábitos son acciones que se repiten el suficiente número de veces para convertirse en un patrón.

Incluso, es posible transformar la frase del principio: ERES LO QUE HACES por una más precisa: TUS HÁBITOS DEFINEN QUIEN ERES. Esto debido a que los hábitos son las acciones más influyentes en tu vida.

Por ejemplo. tú no eres un DEPORTISTA porque lo dices, lo eres porque entrenas mínimo tres veces por semana. No eres GENEROSO solo por afirmarlo, es porque cada domingo das dinero en tu iglesia o destinas un tiempo concreto a la semana para ayudar a alguien que te necesita. Es decir que las acciones repetitivas, que son los hábitos, son los que van construyendo TU IDENTIDAD.

Si logras cambiar tus hábitos, logras cambiar o moldear tu identidad.

Estas bases que hemos visto hoy es muy importante tenerlas claras, ya que nos sirven de cimiento y, como sabemos, una casa que se construye sobre buenos cimientos va a durar muchos años.

Acompañame en los siguentes artículos donde profundizamos el cómo nuestro cerebro aprende cosas nuevas y el  cómo el enfocar nuestra atención y energía influye en todo esto.

¡No te conformes con el éxito a medias! Sígueme para aprender cómo ser una persona realmente integral.

Para saber cómo plantearte metas y hábitos a cumplir, también te recomiendo este artículo.

¡Y si no quieres leer, te recomendamos el video!

 

 

 

 

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